El acero inoxidable es un material higiénico
y fácil de limpiar, debido a la ausencia de porosidad en la
superficie, siendo uno de los mayores beneficios la durabilidad, debido
a su resistencia a la corrosión y al paso del tiempo, además
de su bajo mantenimiento, gracias a las características antes
citadas: higiene, limpieza, y durabilidad.
El inoxidable no se degradara al emplear productos de limpieza o al
entrar en contacto con la humedad.
Por su superficie brillante, en arquitectura se utiliza muchas
veces con fines decorativos, ya que a la atención cada vez
mayor que se le da al carácter funcional del equipamiento
urbano, se añade el interés de dotarlo de valores
estéticos.
El uso del acero inoxidable en la industria alimenticia y vitivinícola
se ha extendido cada vez mas debido a las enormes ventajas del uso
de este material, ya que el inoxidable garantiza las condiciones
higiénicas del deposito, al ser muy sencillas las operaciones
del lavado y desinfección del mismo, en segundo lugar, el
acero inoxidable no transmite ni sabores ni olores extraños.
En el caso de equipamientos para el servicio penitenciario, hospitalarios,
y públicos, el acero inoxidable asegura una total higiene,
donde hay una mayor facilidad de llegar a ser factores contaminantes
de enfermedades. Por otra parte, debido al gran numero de usuarios
de estos elementos, tienen que estar preparados para resistir el
vandalismo y el uso intenso de los mismos. Pero esta es la gran
ventaja del inoxidable, ya que es un material duro, resistente,
robusto y de sencillo mantenimiento.
El acero inoxidable, además de todas estas características
descriptas, dota estéticamente de una mayor modernidad, incluso
al contrastar con elementos decorativos rústicos.
|